RENOVACIÓN O CONTINUISMO

Por: Oscar Henao Giraldo.  Marzo 6 2026

Este domingo los ciudadanos tenemos una responsabilidad histórica, renovar un congreso anacrónico, desconectado de la realidad social del país, clientelar y servil de los intereses  corporativos. Esa bicameral institución creada para legislar en pro de la sana convivencia y de acuerdo  a las necesidades coyunturales, se ha convertido en un verdadero  mercado persa, donde  la legislación depende de los beneficios  que  exige el aforado al  ejecutivo,  además de las dádivas otorgadas  por sus  patrocinadores benefactores, el popular “CVY” como voy yo.

Quienes delegamos nuestra representación con el voto, exigimos a esos adalides cumplir con su misión constitucional de legislar de forma  coherente y de acuerdo a las necesidades sociales actuales de una sociedad que demanda reformas estructurales en trabajo, educación, salud , vivienda, empleo, entre otros;  bases fundamentales en una democracia participativa y soberana.

El poder que estas justas eleccionarias nos otorga es para ungir  a verdaderos representantes, seres humanos que sepan proponer alternativas que beneficien al conglomerado y no a esa inmensa minoría  que desde su egocentrismo y sed de poder  desequilibran la democracia y perpetúan la cleptocracia.

No podemos renunciar al derecho que tenemos de elegir representantes dignos. Parafraseando al filósofo griego platón “El mayor castigo para quien no se interesa en la política es ser gobernado por los peores hombres”. Ese fue el legado que heredamos de nuestro ancestros, para que votar si siempre quedan los  mismos verdugos, esa indiferencia tiene que quedar en el pasado; es necesario empezar a crear  cultura política para construir  un país sostenible donde quepamos todos.

En conclusión, si no escogemos personas senti-pensantes, que estén a la altura de las grandes demandas de la sociedad continuaremos dando tumbos y con unas brechas sociales cada vez mas abismales. Su voto no tiene un  precio tiene un alto valor humanístico. No venda ni empeñe su futuro y el de sus descendientes, sufragar a conciencia, asegura su bienestar y la seguridad alimentaria de los suyos y la de todos.

Usted decide si cambiamos ese viejo poder enquistado en las instituciones con ideas retrogradas o simplemente aceptamos darles el aval a esos que después de obtener el favor popular dan la espalda y se abrazan con los verdugos. Las urnas hablaran en el tono que nosotros queramos, ellas certificaran de que madera estamos hechos y cual será nuestro futuro. Vote por su candidato favorito pero con criterio, analice programas y respalde ideas, no personas.